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‘A Doll Like Me’, el proyecto en el que los niños con discapacidad se sienten representados

Cada muñeco es personalizado para que cada niño con discapacidad se pueda sentir representado en su muñeco.

Amy Jandrisevits es una trabajadora social y artista originaria de Wisconsin, Estados Unidos y desde el 2015 creó una organización sin fines de lucro llamada ‘A Doll Like Me’ (Un muñeco como yo), con el objetivo de diseñar juguetes que se parezcan a los niños que nacieron o desarrollaron alguna discapacidad, para que se puedan sentir representados.





 

La estadounidense pensó en esta idea luego de notar que muchos de los niños de pediatría donde trabajaba tenían muñecos con muy poca diversidad, así que consideró abrir este bonito emprendimiento para los pequeños con discapacidad y desde el 2015 ha realizado decenas de muñecos personalizados. 

“Incluso cuando era trabajadora social, creía que era importante tener juguetes para los niños porque todos necesitan tener algo a que agarrarse”, expresó en su cuenta de Facebook y también agregó que es fundamental que “Todos deberían tener un muñeco que se parezca a ellos”.





 

De esta manera, Amy empezó a sacar adelante su idea y poco a poco se ha dado a conocer en sus redes sociales como Instagram donde ya cuenta con casi 50.000 seguidores, quienes adoran la labor que hace ya que consideran que tiene un impacto muy positivo para la vida de los niños con discapacidades.

Adicionalmente, en su sitio web oficial, Amy relata que “A Doll Like Me nació de la idea de que nuestras diferencias nos hacen hermosos. En el corazón mismo de esta organización está la idea de que los niños necesitan verse a sí mismos en los juguetes con los que juegan”.






Además, precisa que “los muñecos son importantes en el juego y en la imaginación y ayudan a los niños a darle sentido a su mundo. Pueden ayudar a los niños a afrontar situaciones estresantes y, lo que es más importante, pueden ayudar a los niños a sentirse seguros de quiénes son. ¡Por eso, los muñecos deben parecerse a los niños que los aman! Mi trabajo es mágico. Veo la belleza en los niños que ven las personas que los aman, luego la plasmó en el dulce rostro de un muñeco”.

De esta manera, Amy personaliza cada muñeco para que tenga las características de cada niño que las va a recibir, ya que considera que cada uno es único.