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Este médico ofrece atención medica gratuita y vive solo de donaciones

Este médico ofrece atención medica gratuita y vive solo de donaciones-NATION

El Dr. Paulo de Valdoleiros quiere que la atención médica de calidad sea accesible para todos. 

Luego de graduarse de la escuela de medicina a la edad de 51 años, este doctor finalmente está viviendo su sueño y para muchos sudafricanos que no pueden pagar atención médica privada el sueño de Paulo les está salvando la vida. 

Valdoleiros nació en Portugal y se mudo a Sudáfrica desde Mozambique en 1974 cuando tenía 14 años de edad. Siempre quiso ser médico, pero su familia no podía pagar su educación. 






‘’Perdimos todo, así que todo fue un nuevo comienzo para nosotros’’, dijo Paulo a Global Citizen.

Comenzó a trabajar en el sector financiero y finalmente fue dueño de una pequeña tienda de muebles en Roodepoort, al oeste de Johannesburgo. Luego en 2006, se inscribió como estudiante de medicina en la Universidad del Estado Libre. 






Pero incluso entonces, su sueño aún no estaba al alcance. En este caso, primero tuvo que hacer un año extendido del título antes de convertirse oficialmente en un estudiante de medicina de primer año en 2007.

A pesar de los desafíos, Valdoleiros siempre creyó que estaba destinado a ser médico, y hacer ese salto de fe no lo desconcertó.

‘’Creo que esta es mi vocación, así que cuando cumplí 45 años, me dijo que no quiero morir sin haberlo intentado’’, continúa. 

Paulo se graduó en 2011 y completó su pasantía en el Estado Libre antes de mudarse para hacer servicio comunitario en pequeños pueblos de la provincia del Noroeste en 2014. 






Valdoleiros realizo realizó una práctica privada en Bloemfontein en 2015, y luego se trasladó a Johanesburgo en 2016. Pero la imagen de todas las personas que son rechazadas en los hospitales lo empujó a regresar a Bloemfontein para trabajar de manera gratuita y así ayudar a su comunidad. 

Desde que abrió su consultorio en 2019, Valdoleiros se hizo conocido como el ‘’Doctor sin cita previa’’, porque permite que sus pacientes vayan sin avisar y además paguen sólo lo que puedan.

‘’Para mi, todo se trata del individuo. Quiero impactar la vida de las personas y ponerlas en pie’’, dice y agrega que cree que la posición de una persona en la sociedad no debería determinar si vivir o muere. 






Sus pacientes suelen pagar entre 70 centavos de dólar hasta 36 dólares por consulta y tratamiento.

En Sudáfrica, un país donde el 56% de la población vive por debajo del umbral de pobreza Valdoleiros está proporcionando un servicio muy necesario. 

El sistema de atención de salud pública de Sudáfrica no está equipado actualmente para satisfacer las demandas de todas las personas que necesitan atención médica. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que una clínica u hospital atienda a 10,000 personas. 

Sin embargo, Brand South Africa informa que el país solo tiene un total de 4,200 clínicas públicas y hospitales que atienden a unas 13,700 personas. Mientras tanto, solo cinco de los 969 establecimientos de salud pública lograron cumplir con el 80% de ‘’aprobación’’ establecida por el Departamento de Salud.






Esto pone a los 30 millones de sudafricanos que viven en la pobreza en extrema desventaja ya que no pueden pagar atención médica privada. 

Paulo no tiene un horario estricto de consulta. ‘’Los pacientes pueden entrar sin una cita, o hacer una si lo desean’’.

A su llegada, completan un formulario que hace preguntas relacionadas con su historial de salud anterior, con la ayuda de nuestro personal’’, explica Paulo.

El doctor tampoco cobra por los medicamentos. La pasión de  De Valdoleiros también ha inspirado a un conductor de Uber en Ciudad del Cabo a comenzar a recaudar fondos para su práctica. 

Sin duda un trabajo increíble y lleno de bondad y amor.