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Madre buscó a los asesinos de su hija por todo México hasta capturarlos

Se tiñó el cabello y se hizo pasar por encuestadora y funcionaria electoral para encontrar a los responsables de la muerte de su hija. 

Miriam Rodríguez fue una madre y activista mexicana, que lamentablemente vivió la que es considerada la peor experiencia para un padre: la muerte de uno de sus hijos, que por desgracia fue el resultado de un cruel secuestro y asesinato de su hija Karen de 20 años.

Ante esta situación, Miriam empezó a perseguir a cada uno de los responsables del terrible suceso de su hija ocurrido en el 2014, para que su caso no quede en la inmunidad.

Y de esta manera, la mexicana optó por diversas medidas para poder conseguir la información necesaria y empezó a rastrearlos uno por uno, cambiando su identidad, cortando y pintando su cabello y haciéndose pasar por trabajadora de la salud, funcionaria electoral y encuestadora para poder tener información personal de los asesinos.





 

Adicionalmente, Miriam obtuvo algunos detalles que le ayudaron a construir su investigación, gracias a la información que algunos de los familiares desprevenidos de los asesinos le dieron.

Después de haber identificado a los asesinos, investigó sobre su infancia y el día a día de ellos para poder analizar en qué momento sería mejor lograr encontrarlos para que la policía los arrestara.





 

Uno de los enfrentamientos más fuertes de Miriam fue con un miembro del cártel de los Zetas a quien sorprendió mientras vendía rosas y le mostró una pistola diciéndole: “Si te mueves, disparo”. De esta forma, la mexicana logró capturarlo y posteriormente fue arrestado por la policía.

Gracias a la meticulosidad de Miriam, logró que casi todos los responsables del asesinato de Karen fueran encarcelados entre el 2014 al 2017 con la detención de 10 personas.

Lamentablemente, en mayo del 2017 Miriam fue asesinada en San Fernando, Tamaulipas, a pesar de haber solicitado protección al gobierno mexicano ya que unos meses anteriores, varios prisioneros de la cárcel donde estaban los asesinos de su hija habían escapado.





 

Unos meses después del asesinato de Miriam el gobierno mexicano logró capturar a dos de los culpables y uno fue asesinado en un tiroteo.

Aunque la lucha de Miriam terminó en una tragedia, su historia se ha convertido en un referente sobre la inseguridad y la impunidad de los asesinatos en este país, generando debate y mayor conciencia sobre estos casos en aras de un sistema judicial y de seguridad nacional en pro de los ciudadanos.