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Mexicano crea mochila solar con piel de nopal para ayudar a estudiantes de zonas rurales

Tienen un programa de ayuda social para donar mochilas a niños sin acceso a energía eléctrica para que puedan estudiar. 

Moisés Venegas es un joven mexicano egresado de la Universidad Autónoma de Chapingo y recientemente creó una fantástica mochila solar a base de piel de nopal que tiene la capacidad de cargar teléfonos celulares, tablets, power banks, entre otros, en cualquier lugar. 





 

El joven desarrolló esta idea luego de analizar las dificultades que pasan las poblaciones de las comunidades rurales, en especial en el caso de los niños, ya que no siempre cuentan con acceso a energía eléctrica y por lo tanto han tenido muchos problemas para conectarse a las clases en línea establecidas por la pandemia.

Ante esta situación, Moisés desarrolló sus mochilas y lanzó una primera versión al mercado elaborada con piel de nopal y en el futuro planea elaborar otras con plástico reciclado, como otra alternativa sustentable.





 

Según el sitio web de la empresa, las mochilas solares de Aselus cuentan con una cubierta impermeable de color negro, tienen un cargador solar de 10 watts y un voltaje de 1.6 amperes y se pueden cargan dispositivos como: celulares, bocinas, audífonos inalámbricos, luminarias portátiles, entre otros. 

Adicionalmente, en un video explicativo sobre su marca Aselus, el joven mencionó que uno de los objetivo de las mochilas fue encontrar un material que sea amigable con el ambiente: “Es un producto mexicano con piel de nopal para hacer un producto estético, sustentable y que tenga una identidad mexicana”.

 





 

Por otra parte, el joven explica que en su empresa tienen un sistema de ayuda social y con las ventas donan mochilas a niños de zonas rurales que no tienen acceso a energía eléctrica y les integran una tablet para que puedan estudiar. 

“Estamos desarrollando una parte que creemos que es importante. Le vamos a integrar un mecanismo electrónico para que los niños en comunidades rurales utilicen todas las mochilas, ya que muchas veces van a escuelas pequeñas, escuelas de adobe, entonces son niños que muchas veces tienen que caminar hasta 40 minutos, la idea es que ellos tengan una mochila cada uno y que puedan suministrar de energía a su propia escuela y de esta forma invitas a que los niños sean parte de un grupo para que eviten la deserción escolar. Realmente ese es el objetivo de la mochila, no tanto el tema de comercializarlo sino que los niños vieran un mecanismo para que no dejen la escuela”, concluyó.