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Mujer construyó una sala de clases en su casa para educar a los niños de su barrio

Primero daba clases en su cocina pero para poder ayudar a más niños, construyó una sala de clases especial para ellos.

La crisis económica generada por la pandemia de COVID-19 ha tenido grandes efectos en diversas áreas como la educación, ya que con el cambio de clases presenciales a clases en línea millones de niños han tenido que dejar sus estudios por la falta de herramientas electrónicas como computadoras, tablets o celulares. Además, la falta de internet en casa o de energía eléctrica han sido otros de los principales factores para que los niños y jóvenes no se puedan conectar a sus clases en línea y eventualmente se han visto forzados a abandonar sus estudios.





 

Lamentablemente, con el inicio de la pandemia muchos niños de la comunidad de Fazendinha en Brasil, estaban viviendo esa realidad pero una de las vecinas, Sandra Ferreira, que tiene estudios de pedagogía y trabajó en una escuela, decidió poner cartas en el asunto y optó por utilizar su propia casa para ayudar a los niños y a las familias que no tenían capacidad financiera para poder adaptarse a las clases en línea.

Según reportó el medio brasileño Razões Para Acreditar, Sandra, quien es mamá de cinco niños, construyó una pequeña habitación en su casa para poder recibir a los niños del barrio y les ha estado dando clases en medio de la crisis sanitaria del COVID-19 para que no pierdan la oportunidad de educarse.





 

“Todo comenzó con un proyecto que creamos para enseñar a mujeres de nuestra comunidad a bordar. Las que tenían hijos los llevaban, así que empezamos a ayudar a los niños en las actividades escolares”, relató en una entrevista con el medio brasileño.

Adicionalmente, Sandra explicó que al principio les daba clases en su cocina pero cuando notó que el espacio era cada vez más reducido para poder enseñar a todos los niños, decidió construir una sala de clases de madera en su casa para que así todos puedan estar más cómodos y mejorar el proceso de aprendizaje.






De esta manera, Sandra ha logrado ayudar a decenas de niños de la comunidad de Fazendinha para que puedan seguir estudiando hasta que los alumnos tengan la posibilidad de regresar a las escuelas, y agregó que ha sido una experiencia maravillosa poder ayudarlos en medio de la pandemia: “Siempre me gustó enseñar. Trabajé en Ceará como profesora durante 3 años. Ha sido el mejor trabajo que he tenido”, concluyó.