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Taxista lleva gratis al hospital a pacientes con movilidad reducida y adultos mayores

“Soy feliz haciendo buenas acciones”, expresó el taxista en una entrevista.

El protagonista de esta historia es Suwannachat Phromchat, un taxista de 42 años originario de Tailandia quien decidió ayudar a las personas de escasos recursos que tengan movilidad reducida llevándolos en su vehículo de manera gratuita para que puedan acudir a sus citas médicas y en casos de emergencia.

Suwannachat optó por aportar con su granito de arena en este aspecto, puesto que está consciente que muchas personas no pueden costear los gastos de una ambulancia cuando tienen emergencias médicas y también tienen problemas para poder ser trasladados a un centro de salud. 





 

Según reportó el medio Post Today, Suwannachat ha trabajado por más de 24 años como conductor y durante todo este tiempo ha podido ayudar a cientos de personas, especialmente a quienes tienen problemas de movilidad por discapacidades y a los adultos mayores.

Además, el medio informó que Suwannachat empezó a sentir mucha empatía por los más necesitados ya que en su adolescencia tuvo una experiencia que le hizo cambiar su perspectiva en la vida. Y es que cuando tenía 15 años trabajó durante varios meses en un barco de pesca pero su jefe no le pagó y además pasó por varias situaciones de abuso laboral.





 

Posteriormente, Suwannachat decidió renunciar pero al no tener dinero para poder regresar a su hogar, recibió la ayuda desinteresada de unas personas desconocidas que le dieron dinero sin esperar nada a cambio. Fue entonces cuando el tailandés se propuso retribuir a los demás cada vez que pudiera.

Un tiempo después, Suwannachat empezó a trabajar como taxista y en esta labor comenzó a ayudar a las personas más necesitadas, especialmente a quienes necesitan atención médica urgente. Adicionalmente, Suwannachat va más allá y continúa estando al pendiente de las personas que ayudó a llegar a los centros de salud. Además, varios de los familiares de las personas enfermas le han agradecido por su noble gesto y a veces realizan colectas para poder comprarle cosas para su taxi.





 

“Me siento feliz. Soy feliz haciendo buenas acciones con las personas (…) Si nuestro país tuviera más amabilidad sería más agradable” mencionó el taxista, quien luego de que su historia se difundiera en su ciudad en Tailandia, la municipalidad le entregó un taxi nuevo y también recibió una silla eléctrica gracias a las donaciones de las familias de los pacientes que ha ayudado y así puede asistir de mejor manera a las personas que más lo necesitan.