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Gato sin hogar enfermo y con frío toca la puerta de una casa para que lo dejen entrar

Tocó la puerta de la persona correcta.

Durante un frío día de invierno en Quebec, Canadá una mujer se asustó al escuchar extraños ruidos provenientes de la puerta de su casa y al acudir a esta, se encontró a un pequeño gato con claros signos de frío y mal estado de salud, que tocaba y maullaba en su puerta. Ante la situación, la mujer decidió tomar una fotografía del gato y de inmediato contactó a un centro de rescate de animales llamado: Un Chat à la Fois para pedir asistencia.





 

La fundadora de la organización Marie Simard comentó en una entrevista con Bored Panda sobre ese momento: “Me rompió el corazón verlo, así que le dije que llevara al gato al veterinario y ni 30 minutos después estaba en nuestra clínica asociada”. Además, contó que el gato estaba muy tranquilo con los veterinarios y se dejó hacer todos los chequeos, exámenes de sangre y rayos-X para poder determinar el estado de su salud.

Ante esto, Marie mencionó: “Pensamos que era un gato perdido porque era demasiado amigable para nacer afuera. No tenía microchip y no estaba castrado. Asumimos que los dueños irresponsables lo dejaron atrás. Tenemos muchos gatos abandonados por personas que no pueden pagar la atención veterinaria. Buscamos en todas partes un gato perdido pero no encontramos nada”. 





 

Posteriormente, Marie decidió llamar al gato: Aslan, en honor al león de las Crónicas de Narnia por su tonalidad de pelaje. Y aunque Aslan se mostraba tranquilo por los cuidados de los veterinarios, sus resultados mostraban una triste realidad, tal como lo comentó Marie en la entrevista:

“Tenía dientes podridos, congelación, una herida por mordedura (estaba sangrando en alguna parte de su cuerpo), pulgas, gusanos, tenía diabetes y alergia en la piel. Su análisis de sangre fue muy malo y tuvo que permanecer hospitalizado unos días para poder estabilizarse antes de ir con su familia de acogida”. Y agregó que “Le hicieron una cirugía para sus dientes podridos. Y también tenía problemas con sus ojos, los cuales fueron atendidos en una cirugía”. 





 

Por fortuna, Aslan recibió atención médica a tiempo ya que los veterinarios dijeron que probablemente si no hubiera tocado la puerta de la mujer que lo llevó a la clínica y hubiese continuado deambulando por la nieve, no hubiera sobrevivido el invierno con todos sus problemas de salud.

El pequeño se mostró muy agradecido y amable con los veterinarios que lo ayudaron y poco a poco empezó a mostrar mejoras. Además, los mimos y amor que recibió también contribuyeron a su recuperación hasta que por fin estaba fuerte para ir una casa de acogida dónde iba a continuar con su tratamiento hasta que estuviera totalmente bien y sea puesto en adopción. 

Sin embargo, sus papás de acogida se enamoraron del pequeño y decidieron adoptarlo para darle un hogar definitivo en compañía de sus otros dos gatos rescatados: Cleo y Jasmin, con quienes comparte sus días completamente recuperado y teniendo una vida plena con su amorosa familia.