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Médicos realizan el primer trasplante de pulmón de donante vivo a una paciente con COVID-19

Un importante avance para la ciencia médica. 

Médicos japoneses realizaron de manera exitosa el primer trasplante de pulmón del mundo de donantes vivos a una paciente recuperada de COVID-19 cuyos pulmones quedaron gravemente dañados por esa enfermedad.






La operación se llevó a cabo el 7 de abril del 2021 en el Hospital Universitario de Kioto y tuvo una duración de 11 horas por un equipo médico de 30 miembros que trasplantaron tejido pulmonar del esposo e hijo de la paciente, convirtiéndose así en el primero realizado en el mundo, ya que aunque otros pacientes que han tenido COVID-19 en otros países han tenido que realizarse un trasplante de pulmón como parte de su recuperación, este fue el primer caso de trasplante de tejido pulmonar de donantes vivos.

En una conferencia de prensa realizada el 8 de abril del 2021, el Dr. Hiroshi Date, cirujano torácico del hospital que dirigió la operación, mencionó que aquel procedimiento genera esperanza a los pacientes que desarrollen daños pulmonares severos por el virus. “Demostramos que ahora tenemos una opción de trasplantes de pulmón de donantes vivos”. 






Adicionalmente, según la información revelada por el Hospital Universitario de Kioto, mencionaron que la paciente contrajo la enfermedad a finales del 2020 y pasó varios meses conectada a una máquina de soporte vital que funcionaba como pulmón artificial, ya que el daño que le dejó el virus en sus pulmones fue tan grave que ya no eran funcionales y era inminente un trasplante para poder vivir.

Ante la situación, el esposo e hijo de la paciente se ofrecieron para donar parte de sus pulmones para así ayudar a la mujer y según el comunicado del hospital, los trasplantes de donantes vivos son considerados como una mejor opción para los pacientes, sin embargo en Japón no es común que se realicen trasplantes de donantes con muerte cerebral.





 

Finalmente, se reveló que el esposo e hijo de la paciente se encuentran estables después de la cirugía, mientras que la japonesa permanece en la unidad de cuidados intensivos y según las estimaciones de los médicos tratantes, esperan que pueda ser dada de alta del hospital en aproximadamente dos meses.