Skip to content

Mujeres adultas crean una organización para mudarse juntas y combatir la soledad

Tienen áreas independientes para pasar su día a día y también espacios comunes para compartir entre amigas.  

Sharing with Friends (Compartiendo con amigas) es una organización benéfica establecida en Brisbane, Australia, iniciada por un grupo de cinco amigas que decidieron mudarse juntas para hacerse compañía y estar en un lugar seguro en sus años dorados.

En el sitio web de Sharing with Friends, las mujeres describen que el proyecto nació bajo la idea del modelo de cohousing (covivienda o vivienda colaborativa) por las ventajas de poder vivir en compañía de otras personas con áreas comunes y también tener espacios independientes. Al respecto explicaron que “Las cinco amigas decidieron que querían vivir juntas, tranquilas y felices, en casas asequibles construidas deliberadamente cerca la una de la otra, viviendo una vida diaria independiente y también compartiendo la compañía del otro, en los tiempos que cada quien decida”.






De esta manera, las amigas establecieron el modelo de la vivienda compartida que aunque por fuera parece un hogar común, en el interior tiene una infraestructura especial con espacios comunes como los jardines y patios centrales, mientras que cada una cuenta con espacios individuales con todas las comodidades como: habitaciones, salas de estar y cocinas independientes.

Adicionalmente, las amigas establecieron un acuerdo oficial con reglamentos y responsabilidades y su idea se convirtió en una excelente alternativa para otras mujeres de Brisbane que como ellas, estaban buscando combatir la soledad y mudarse a casas más asequibles, puesto que el mercado inmobiliario de Australia tiene costos muy elevados.






Este fue el caso de Maggie Shambrook, una mujer que se unió a uno de los cohousing de Sharing with Friends, ya que aunque tuvo una exitosa carrera profesional y una buena vida criando a sus tres hijos, todo cambió de un día para otro cuando fue despedida de su trabajo y se enfrentó a las dificultades de encontrar un empleo siendo mayor y de conseguir un nuevo hogar. 

Al respecto, la australiana contó: “Perdí mi trabajo y mi casa en la que había estado viviendo durante 25 años. No tuve éxito en el mercado de alquiler privado porque estaba en Newstart. Solicité 30 propiedades y no pude encontrar ningún lugar para vivir”. 






Afortunadamente, Maggie se enteró de la comunidad de Sharing with Friends y junto con otras cuatro mujeres que tenían situaciones similares, compraron una de las coviviendas y ahora viven en compañía una de la otra, disfrutando de todos los beneficios del cohousing, haciendo nuevas amistades y evitando la soledad.

De esta manera, las coviviendas de Sharing with Friends se han convertido en una excelente alternativa para las mujeres que busquen vivir en comunidad de manera segura, asequible y digna en sus años dorados, y cada vez tienen más grupos de amigas que optaron por esta opción en diversas partes de Brisbane.