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Niño pide a su profesora entregar la tarea tarde para ayudar a su cerdita a parir

El pequeño envió un tierno mensaje a su profesora pidiendo su comprensión.

Juan Gabriel es un pequeño de 9 años originario de Azuay, Ecuador y en diciembre del 2020 causó ternura en redes sociales ya que se viralizó un mensaje de voz que le envió a su profesora de quinto año de la escuela fiscal de Guachapala porque tenía un inconveniente para entregar la tarea a tiempo.





 

Y es que Juanito siempre ha sido un niño responsable con sus tareas y también muy colaborador en casa, sin embargo ante la apremiante situación de su cerdita ‘Cuchi’ que estaba en trabajo de parto, el niño tuvo que asistirla y decidió contactar a su profesora para explicarle lo que estaba sucediendo y le pedía su comprensión en un audio que decía lo siguiente:

“Profe Nancy, buenas tardes. No puedo mandar el deber muy prontito porque acabándose las clases mi Cuchi empieza a parir y no sé hasta qué hora estará (en parto). Y como mi mami aún no llega de Paute, yo tengo que estar viendo a la Cuchi. En cuanto acabe de parir le mando el deber. Gracias, chao, espero que me entienda”. 





 

Ante la situación, la profesora le respondió cariñosamente que no había ningún problema y también le deseó que todo esté bien con su cerdita y sus bebés.  Adicionalmente, la profesora Nancy Monroy comentó para el medio ecuatoriano El Mercurio que el mensaje de voz le causó mucha ternura y así como a ella, miles de personas también pensaron lo mismo gracias al audio que se viralizó de inmediato.

Muchas personas, destacaron la inocencia y nobleza del pequeño, quien demostró ser muy responsable con sus estudios al solicitar la comprensión de la profesora para entregar la tarea un poco más tarde, así como el apoyo incondicional con su familia y con sus animalitos.

Por fortuna, los bebés de Cuchi nacieron saludables y el pequeño Juan Gabriel asistió con la primera cría que nació a las 13h00 y los siguientes siete bebés, fueron asistidos por Diana, mamá de Juanito quien llegó de vender hortalizas en la localidad de Paute un tiempo después del nacimiento de la primera cría.





 

Posteriormente, Juanito pudo realizar su tarea y enviársela a su profesora, quien se sentía muy orgullosa, al igual que Diana por el gran sentido de compromiso que el pequeño había demostrado.