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En Tailandia 10.000 patos se encargan de limpiar los arrozales de plagas y así evitar pesticidas

Los patos se dan un festín comiendo insectos y caracoles en los cultivos de Tailandia.

En Tailandia el cultivo de arroz es uno de los principales productos agrícolas de consumo local y de exportación y por lo tanto en su territorio cuentan con grandes extensiones de arrozales, sin embargo estos cultivos son muy propensos a sufrir de plagas y otros problemas de producción, especialmente en épocas de sequía.





 

Ante esta situación, muchos agricultores tailandeses se han puesto de acuerdo para implementar un sistema de control de plagas y utilizan nada más y nada menos que un ejército de 10.000 patos, quienes se encargan de mantener limpios los campos año tras año, ya que estos ‘cazadores’ cumplen su trabajo a la perfección alimentándose de varios tipos de insectos y de caracoles que los capturan entre los rastrojos de los cultivos de arroz.

De esta manera, los agricultores evitan que las plagas destruyan sus cosechas y como los patos se mueven de manera instintiva en bandadas, se van desplazando por todos los campos con perfecta sincronía, hasta cubrir toda la extensión de los cultivos.





 

“Así los granjeros no tienen que usar químicos y pesticidas para controlar las plagas y se reducen muchos los costos, porque los patos a cambio pueden alimentarse libremente”, explicó Apiwat Chalermklin, un criador de patos tailandés.

Adicionalmente, este sistema también presenta otro beneficio importante para los agricultores, ya que cuando los patos pasan en bandada, pisan el rastrojo de arroz y poco a poco van aplanando el suelo, lo cual facilita el arado de la tierra. Una vez que los patos terminan de deambular por los campos luego de cinco meses, regresan a su granja de origen y se preparan para su siguiente misión de limpieza de cultivos de arroz. 





 

Este sistema, muy popular en la permacultura, empezó a utilizarse ampliamente en los años 30 y según ha explicado Emilia Hazelip, la precursora de la permacultura en Francia y pionera en la metodología de la agricultura sinérgica, tiene 4 principios básicos: Ningún trabajo en el suelo, cero fertilizantes, ningún tratamiento químico y ninguna compresión del suelo.

De esta manera, los agricultores de Tailandia ponen a prueba la famosa expresión de Bill Mollison: “¡Usted no tiene un problema de caracoles, lo que usted tiene es una deficiencia de patos!” y han encontrado la manera perfecta de evitar utilizar pesticidas, gracias a la ayuda de sus patos.