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La historia del reciclaje

Reciclar productos de desecho no es una idea moderna, y en realidad se remonta a varios siglos antes de la invención del basurero. Echemos un vistazo a la historia del reciclaje durante el último milenio, desde la antigüedad hasta el reciclaje industrial.

¿Quién inventó el reciclaje?

Nadie sabe quién fue exactamente la persona que comenzó a reciclar, pero los historiadores están seguros de que la historia del reciclaje viene de la mano con el desarrollo de los primeros artesanos humanos. Diversas investigaciones arqueológicas han encontrado evidencia del reciclaje en civilizaciones antiguas como la Griega.

La idea se extendió a varias comunidades humanas diferentes, y tomó nuevas formas. En el siglo 1, en China, el Ministro de Agricultura de la dinastía Han recomendó que los súbditos del emperador hirvieran viejos trapos de lino para hacer papel. Este método fue llevado a Europa en el siglo VIII por las civilizaciones árabes, después de sus incursiones en el Lejano Oriente.

En el Occidente medieval, la gestión de residuos se volvió particularmente problemática. Con el crecimiento de la población y el surgimiento de nuevas ciudades la cantidad de desechos se disparó. Como no habían leyes que regularan la forma en que se manejaban los desechos, estos se acumularon en las calles y ríos. Este problema continuó siendo una verdadera preocupación hasta el Renacimiento, cuando monarcas como Francisco I comenzaron a pedir el uso de canastas para recolectar los desperdicios y así facilitar su reutilización.

En Inglaterra, los primeros recicladores profesionales comenzaron a recolectar el polvo y las cenizas generados por los incendios en las casas, y luego los vendieron a los fabricantes de ladrillos, que lo utilizaron como un material de base muy económico. En Japón, el reciclaje de papel ya existía desde hacía varios siglos, y sus técnicas se iban refinando.




La historia del reciclaje moderno


En el siglo XIX, el reciclaje cobró nueva vida con la revolución industrial. En cuestión de pocas décadas, las fábricas surgieron alrededor de las ciudades, los productos manufacturados estaban en todas partes y las poblaciones urbanas crecían aún más. El descubrimiento de bacterias hizo que la gente tomara conciencia de las preocupaciones sanitarias y se tomaron medidas para frenar su crecimiento. En 1870, en París, un decreto gubernamental finalmente prohibió el depósito de residuos en las calles y obligó a todos los ciudadanos a obtener un recipiente personal para sus desechos. Unos años más tarde, Eugène Poubelle, prefecta del Sena, hizo que los parisinos pusieran una tapa a  sus recipientes y lo bautizó como: la poubelle (el cubo de la basura).

Mientras tanto, la industria del reciclaje se hacía cada vez más profesional. Varios vendedores ambulantes patrullaban las calles de ciudades europeas arrastrando una carretilla para recoger cualquier material reciclable. Los primeros centros de reciclaje hicieron su aparición, y estos recolectores clasificaron la chatarra, la loza o los recipientes de almacenamiento de otros desechos, dejando solo la materia orgánica, que se usaría para hacer composta.

A principios del siglo XX, Europa estaba en guerra, por lo que el reciclaje se volvió esencial. Cualquier pieza de chatarra recolectada se convirtió en una materia prima crucial, y se fundió para fabricar armas o ferrocarriles. A lo largo de los años, con la aparición de los primeros vehículos motorizados, la recolección de residuos se actualizó e intensificó nuevamente.

Durante la Segunda Guerra Mundial, otro momento de crisis, el reciclaje de objetos cotidianos fue una parte cada vez mayor de la vida cotidiana de las personas. Trapos, telas usadas, suéteres viejos o incluso botones fueron recolectados, reutilizados en casa o vendidos a profesionales.

Este sistema bastante básico se mantuvo hasta la década de 1970, cuando la clasificación y el reciclaje profesional volvieron a crecer rápidamente a causa de que las personas se dieron cuenta de los problemas ambientales. Los gobiernos y las industrias destacaron gradualmente su importancia, comenzaron a aparecer los primeros textos legales que establecían pautas para su práctica, se fundaron las primeras empresas de reciclaje y el sector se unió a la era industrial. Y desde entonces, ha continuado siendo estudiado y mejorado.




Linea del tiempo de la historia del reciclaje


3000 B.C .: Aquí comienza la historia del reciclaje ya que es cuando los primeros objetos metálicos fueron fundidos para hacer otros nuevos.

500 a. C.: Atenas inventa el primer basurero municipal y ordena a sus ciudadanos a depositar allí sus residuos.

105: Durante la dinastía Han, el Ministro de Agricultura de China, Tsai Lun, inventa la idea de hacer papel a partir de viejos trapos de lino.

1031: En Japón, el papel nuevo se hace a partir de papel reciclado por primera vez en la historia de la humanidad.

1690: Se funda en Filadelfia la primera compañía de papel reciclado, The Rittenhouse Mill.

1884: Eugène Poubelle, prefecta del Sena, hace que los parisinos utilicen un contenedor cerrado, que llevaría su nombre, para depositar sus desechos y facilitar su recolección.

1940: Las baterías de nylon, elásticas, usadas y varios metales de desecho se reciclan en Europa y los Estados Unidos para beneficiar el esfuerzo de guerra.

1970: El símbolo para el reciclaje, también conocido como la tira de Möbius, se convierte en el logotipo universal para materiales reciclables.

1973: Se crea el primer centro de reciclaje de materiales plásticos en Conshohocken, en los Estados Unidos.

2016: la industria del reciclaje genera un volumen de ingresos de 160 mil millones de dólares en todo el mundo y emplea a alrededor de 1,5 millones de personas.



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