Skip to content

Jóvenes convierten plástico reciclado en baldosas más resistentes que el hormigón

Un gran proyecto para ayudar al medio ambiente con alternativas ecológicas.

Los protagonistas de esta historia son Paige Balcom y Peter Okwoko, dos jóvenes apasionados por el reciclaje y la protección del medio ambiente, que se asociaron en el 2019 para crear una empresa llamada Takataka Plastics en Uganda, para poder crear materiales de construcción especiales a partir de los desechos plásticos.






Todo comenzó cuando Paige, una joven estadounidense estudiante de un PhD en Ingeniería Mecánica en la Universidad de California Berkeley viajó a Uganda en el 2017 para encontrar una manera de ayudar a la población con los desperdicios de plástico y durante su viaje de tres meses, conoció a Peter quien estudió tecnologías de Comunicación Innovadoras y Emprendimiento en la Universidad Aalborg en Dinamarca y posteriormente creó la organización AfriGreen Sustain, para educar a las personas sobre el cuidado del ambiente y el manejo de desperdicios. 

En el 2019, Paige y Peter unieron fuerzas y abrieron un pequeño centro de recolección de plástico y con unas máquinas especiales que construyeron, lograron fabricar baldosas con plástico reciclado para reducir los desperdicios de este material en los vertederos de la ciudad de Gulu, la segunda más grande del país donde apenas se recicla cerca del 5% de todos los desechos plásticos.






Adicionalmente, los jóvenes se enfocaron en crear las cerámicas con diseños especiales para que las personas opten por su alternativa ecológica y motivan a los compradores con precios accesibles y productos de alta calidad, puesto que sus azulejos de pared con plásticos reciclado son dos veces más fuertes que los de cerámica y las baldosas que crearon son 14 veces más resistentes que el hormigón y también han pasado por rigurosas pruebas de inflamabilidad.

Por otra parte, con el inicio de la pandemia, Takataka Plastics creó protectores faciales con plástico reciclado que según la descripción de la página web “ofrecen protección diaria, es resistente al empañamiento, es despejado para máxima visibilidad, se puede utilizar con lentes, ofrece protección directa contra salpicaduras (ojos, nariz y boca), la banda de la cabeza es ajustable para máxima comodidad y es compatible con mascarillas faciales”. 

Desde entonces la organización empezó a donar sus protectores faciales para los hospitales públicos de Uganda y también los han vendido a un bajo costo a diversas organizaciones no gubernamentales. 





 

Finalmente, Takataka Plastics también se ha enfocado en ofrecer empleos a jóvenes sin hogar, ya que su objetivo es “crear puestos de trabajo, mejorar el medio ambiente y la salud pública y cerrar un ciclo en la economía circular en Uganda”.