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Jóvenes mexicanos convierten plásticos no reciclables en gasolina y diésel

Es una excelente alternativa.

Los desarrolladores de esta gran alternativa sustentable son Eduardo Sahagún y Angélica Karina Castañeda, una pareja de jóvenes mexicanos que trabajó arduamente durante dos años para conseguir la fórmula adecuada para poder obtener combustible a partir de residuos plásticos.






Para esto, la pareja optó por utilizar plásticos como el polipropileno, polietileno y poliestireno y explicaron que “hay un punto en que los plásticos  ya pasaron tantos procesos de reciclaje que ya no se reciclan, pero que a nosotros nos sirve como: las etiquetas de refrescos, bolsas, plásticos agrícolas, envases de residuos peligrosos (aceite de carro, residuos de hospitales biológicos e infecciosos), polietilenos (envases de shampoo, bolsas), polipropileno (tapas de refrescos, foils metalizados, cases de los celulares, de las computadoras), y los faros y defensas de la industria automotriz”.

De esta manera, los jóvenes pusieron su proyecto en marcha y comenzaron operando en dos estados de México y para el 2021 han planificado abrir una planta en el estado de Jalisco que tendrá la capacidad de abastecer hasta 10.000 litros de combustible por día. 






Además, los jóvenes precisaron que por cada kilo de desechos, les permite tener 1 litro de su combustible, el cual está conformado por 20% gasolina y 80% diesel. Adicionalmente, Eduardo y Angélica mencionaron que aunque al principio muchas personas dudaban de la calidad de su combustible, con el tiempo lograron comprobar su funcionamiento y han mostrado mucho interés por esta opción, ya que es una alternativa más sustentable que los combustibles fósiles.

Por otra parte, los jóvenes mexicanos explicaron que después de haber realizado varias pruebas, lograron obtener su combustible mediante un proceso llamado Depolimerización catalítica, y para producir 1 litro de gasolina o diesel se necesita un tiempo de procesamiento aproximado de 10 horas.






De esta manera, los jóvenes y su equipo seleccionan los plásticos reciclados y los colocan dentro de un contador para realizar la primera fase del proceso en la que se obtiene un líquido parecido al petróleo. Posteriormente, proceden a calentarlo a temperaturas que oscilan entre 40-190°C para producir gasolina y al continuar bombeando el combustible e incrementando la temperatura entre 190°C y 390°C logran obtener el diésel.

Finalmente, Eduardo mencionó “tengo el derecho de la patente, se inició el proceso desde agosto del 2018 y nos dijo favorable. Hay una empresa alemana que hizo un proceso similar pero no dio la calidad, también hay una empresa en Estados Unidos que tampoco ha logrado dar con la calidad que tenemos nosotros. No es por nada, pero tenemos el mejor diésel del mundo”.