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Niño con síndrome de down crea un exitoso negocio de galletas para perros

Empezó en la pandemia y junto a sus padres han hecho prosperar su negocio en la ciudad de Nueva York.

Connor Rodríguez es un talentoso niño de 11 años originario de Nueva York, Estados Unidos y es el CEO de un gran negocio llamado Connor’s Canine Cookies que produce galletas caseras y saludables para perros.





 

El negocio de Connor comenzó de manera casual ya que cuando se establecieron las restricciones de movilidad en el inicio de la pandemia, sus padres pasaban mucho más tiempo en casa y aprovechaban para hornear. Esto despertó el interés de Connor por la cocina y como le gustaba acompañarlos, comenzó a practicar y elaboró sus primeras galletas para perros.

Poco a poco Connor y sus padres comenzaron a practicar diferentes recetas y sus adoradas mascotas: Max y Scoob se deleitaban con todas las creaciones que salían del horno de su cocina.  

 






Eventualmente, Connor empezó a participar en diversas ferias y mercados de agricultores en Queens, Nueva York y sus galletas para perros se hicieron muy populares entre los visitantes e incluso le hacían pedidos adicionales. De esta manera, Connor y sus padres crearon el negocio Connor’s Canine Cookies y desde entonces han tenido un crecimiento exponencial y ahora cientos de perritos de Nueva York disfrutan de sus galletas.

Por otra parte, el negocio de la familia Rodríguez también tiene un enfoque de ayuda y por cada compra que reciben, donan $1 USD a diversas organizaciones que rescatan animales en Nueva York. Además, gracias al crecimiento del negocio, han podido emplear a otras personas que tienen necesidades especiales como Connor, para fomentar el trabajo inclusivo puesto que muchas veces son discriminados y no consiguen empleos con facilidad.






Connor’s Canine Cookies también tiene una página web y una cuenta de Instagram, donde muestran todas las opciones y sabores disponibles y los clientes pueden realizar sus pedidos de galletas para perros saludables y caseras a través de esos medios. 

De esta manera, Connor y su familia han tenido mucho éxito con su negocio manteniendo su esencia de galletas caseras elaboradas con amor y con un cromosoma extra.