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Niño de 7 años prepara y vende pizzas para comprarse una computadora para estudiar

Debido a las dificultades económicas, su mamá no pudo obsequiarle una computadora, pero el pequeño puso manos a la masa para alcanzar su objetivo.

El protagonista de esta historia es Francisco, un pequeño de 7 años originario de Brasil que radica en la ciudad de Sao Paulo con su mamá Seara Santana de 39 años y juntos han iniciado un pequeño emprendimiento para poder cumplir uno de los sueños de Francisco: tener su propia computadora.






Y es que el pequeño deseaba tener una computadora para poder estudiar más adecuadamente, y aunque su mamá pensaba que con sus ahorros iba a poder regalarsela como un obsequio de navidad en el 2020, todo se complicó por la crisis económica agravada por la pandemia y ante la situación, le dijo a su hijo que tendrían que esperar un poco más. 

Sin embargo, Francisco no quería seguir esperando y empezó a pensar en una idea para poder ayudar a su mamá, tal como lo mencionó en una entrevista con el medio Notícias do Brasil: “Como está muy ansioso y lleno de actitud, dijo que necesitaba empezar a vender algo para ahorrar dinero y comprar la computadora. Entonces pensé: ¿Qué podríamos vender? Fue entonces cuando surgió la idea de vender mini pizzas”.






De esta manera, Francisco y su mamá crearon ‘Pizzas do Fran’ un emprendimiento que impulsan a través de redes sociales donde el pequeño publica las opciones de pizza que realiza con su mamá con mucho amor y además comparte información de su motivación para conseguir su objetivo de tener una computadora para poder estudiar mejor.

Gracias al arduo trabajo de Francisco y Seara, cada vez más personas se han enterado de su negocio y los han apoyado comprando las deliciosas mini pizzas en distintas partes de Sao Paulo y de esta manera, la historia del pequeño llegó a una clienta que decidió no sólo comprarles pizzas sino también, regalarle una computadora por ser un gran ejemplo de dedicación y perseverancia.





 

Cuando la clienta contactó a Seara, ella no podía creer que deseaban obsequiarles una computadora y cuando llegó al día siguiente con un repartidor, Francisco no pudo contener su felicidad por finalmente tener su anhelada computadora. Aunque ahora ya cumplió su objetivo, comentó que desea seguir con el emprendimiento de las mini pizzas, para ayudar económicamente a su mamá.