Skip to content

Chica adoptada descubre a sus 28 años que es una princesa en Sierra Leona

Como en un cuento de hadas, la joven descubrió que es la heredera al trono de una importante tribu en Sierra Leona.

Sarah Culberson es una joven mujer que tuvo una infancia y adolescencia normal junto a su familia adoptiva en Estados Unidos, hasta que en el 2004 (a sus 28 años) empezó a investigar sobre sus orígenes y para su sorpresa descubrió que en realidad era parte de la realeza africana y la heredera al trono en Sierra Leona.

Sarah con su papá adoptivo, Dr. Jim Culberon





 

Lamentablemente, Sarah también se enteró que su mamá biológica había fallecido cuando ella tenía 11 años y aunque esto la entristeció, pudo conocer a otros de sus familiares. 

Primero habló por teléfono con uno de sus tíos quien le explicó que ella es parte de una tribu muy importante en Sierra Leona llamada Mende y que al ser la nieta del jefe de la tribu, se la consideraba una Mahaloi.  

Un tiempo después, decidió conocer a su padre biológico y cientos de personas de la tribu también asistieron para festejar el reencuentro y para estar presentes en la ceremonia donde le otorgaron oficialmente su título de princesa y de heredera al trono de Bumpe.





 

Aunque todos estos eventos fueron muy diferentes a la vida habitual de Sarah, ella estaba fascinada de poder conocer más sobre sus raíces y lograr hacer algo positivo para las personas de su tribu, manteniendo su personalidad y enseñanza que tuvo con su familia adoptiva, como lo comentó James Culberson su papá adoptivo: 

“Era una niña encantadora desde que la adoptamos y sigue siendo igual de extrovertida, una mujer que ama y disfruta conocer a diferentes personas. Desde su primera visita a Sierra Leona para conocer a su padre, ella entendió que su papel como princesa significaba encontrar una forma de ayudar a los demás. Sarah supo reconocer su conexión con la familia, el cargo como princesa y el país al que debe servir”.





 

Adicionalmente, Sarah y su hermano biológico Hindo Kposowa crearon una fundación llamada Sierra Leone Rising que se enfoca en mejorar el sistema educativo en su país y que sea más accesible para todos. Además, Sarah logró construir 9 presas para poder llevar agua limpia a más de 12 mil personas de su comunidad.

Sin duda, el descubrimiento de Sarah de ser una princesa tuvo un gran impacto para ella y para su comunidad.