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Hombre transforma vidas construyendo casas para personas sin hogar

Transformando vidas, casa por casa.

Carmen Guidi radica en Nueva York, Estado Unidos y tras haber realizado varios viajes a Haití y Honduras decidió materializar una idea que beneficia a hombres sin hogar de la zona de Ithaca, a la cual llama Second Wind Village. 

Su proyecto consiste en realizar pequeñas casas en su terreno para dar refugio y una mejor vida para las personas en situación de calle. 





 

Además de sus propios fondos, la organización sin fines de lucro de Guidi también recibe donaciones de otras personas de la comunidad de Ithaca y de voluntarios que le ayudan a construir las casas, que tienen un costo aproximado de $15.000 USD cada una.

Guidi manifiesta que las pequeñas casas “Les dan a los hombres un nivel de dignidad que no pueden encontrar en otra parte. Y aunque no son dueños de las casas, les da un sentido de pertenencia del cual pueden sentirse orgullosos. Ya que ellos quieren quedarse en la comunidad y también tener su propio tiempo y espacio personal”





 

De esta manera, las casas de Second Wind Village permiten a sus habitantes tener una sensación de regresar a la normalidad con un hogar donde pueden vivir con más comodidades (en muchas ocasiones incluso con sus mascotas) y tener una cocina, habitación para dormir, baño y espacios para convivir.

Guidi continúa trabajando activamente con su misión y permanentemente visita zonas donde radican personas en situación de calle para ofrecerles alimentos, ropa y tratar de cubrir otras necesidades. Y eventualmente, les extiende una invitación para que vivan en una de las pequeñas casas de Second Wind Village. 

En un futuro Guidi, planea desarrollar otra zona en la que pueda construir más casas pequeñas que beneficien a mujeres y a niños sin hogar, ya que por el momento su organización Second Wind Village se enfoca únicamente a hombres.





 

Por otro lado, Guidi está consciente que su proyecto no resuelve todos los problemas de los residentes que viven en las casas, por lo que mantiene contacto directo con las autoridades de Nueva York para ofrecer ayuda psicológica, apoyo familiar y entrenamiento para que puedan conseguir un trabajo. 

Sin embargo, esta iniciativa ha tenido un gran impacto para las vidas de los hombres al recibir una nueva oportunidad del que esperan poder salir adelante junto al apoyo incondicional de Carmen Guidi y su organización Second Wind Village.