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Joven venezolana pasó de vender fruta en su pueblo a dirigir una orquesta en París

Su enorme talento está conquistando a miles de personas.

Glass Marcando es una joven de 24 años originaria de Venezuela muy apasionada por la música y que se dedicaba estudiar en la universidad y a dirigir orquestas en su país, hasta que su vida cambió por completo cuando fue seleccionada en un concurso de dirección orquestal en París.

Y es que la talentosa joven también estudiaba Derecho pero su gran pasión son las orquestas como lo comentó para BBC Mundo “Cualquier oportunidad para dirigir una orquesta o un taller yo la aprovechaba. El año pasado (2019) fue el más activo porque dejé de dirigir la orquesta que yo tenía en Caracas e hice un plan por el interior del país para dirigir varias orquestas”.





 

Posteriormente, en marzo de 2019 Glass empezó a investigar sobre concursos de dirección orquestal y encontró uno denominado ‘La Maestra’ que de inmediato le llamó la atención. Sin embargo, se desanimó por el costo de inscripción que era de 150 euros. 

Y aunque no estaba segura de cómo conseguir el dinero, gracias al apoyo de sus amigos logró recolectar el valor de la cuota y tras enviar su inscripción a finales de octubre del 2019 recibió la feliz noticia que había sido seleccionada para el concurso que se realizaría en Francia en marzo del 2020.

Glass estaba muy sorprendida por este logro, pero su inscripción fascinó a los encargados como lo detalló Romain Fievet de la Orquesta París-Mozart para la BBC: “Recibimos 220 solicitudes y el comité de selección eligió a Glass Marcando de forma unánime. Artísticamente sus videos mostraban un auténtico carisma, gran energía, conocimiento real de las partituras y obviamente, ritmo corporal”.





 

De esta manera, Glass empezó su trayectoria para poder cumplir con sus más grandes sueños mudándose de Caracas a Yaracuy dónde su mamá tenía una frutería y al trabajar con ella podría reunir dinero para poder viajar a Francia. Sin embargo, con todos los problemas ocasionados por la pandemia del COVID-19, el evento cambió de fecha y se aplazó hasta septiembre del 2020.

Después de muchos altibajos, la venezolana logró viajar a Europa a través de un vuelo humanitario y llegó a París para cumplir con su gran sueño tan sólo unas horas antes del inicio de la competencia, donde finalmente se subió al podio y llegó hasta las semifinales y aunque no ganó el concurso, tuvo la satisfacción de dejar en alto a su país y resaltando su enorme talento con otras personas que han tenido más facilidades que ella. 

 






Actualmente, Glass continúa en Francia luchando por sus sueños con el mismo ímpetu para desarrollar su conocimiento y transmitirlo de la mejor manera posible.