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No tiene manos ni pies y aún así cuida de su mamá: “No es gran cosa, es mi madre y me dio la vida”

A pesar de tener 75 años y discapacidades físicas, Cai Dongfeng cuida a su mamá sin importarle el esfuerzo. “Quién puede cuidar de ella, sino yo”, dijo.

La protagonista de esta historia es Cai Dongfeng, una mujer de 75 años originaria de China, que cada día dedica su vida al cuidado de su mamá en una aldea remota al sureste del país asiático donde viven juntas.





 

A pesar de que Cai tiene discapacidades físicas que limitan sus movilidad por no tener pies ni manos ni antebrazos, logró adaptarse y a lo largo de su vida pudo ser autosuficiente en sus actividades diarias trabajando en diversas áreas.

Según relató al medio China.org, Cai nació sin problemas de salud pero cuando cumplió 4 años fue diagnosticada con una enfermedad que le provocó la pérdida de casi la mitad de sus brazos y de sus pies, por lo que desde muy temprana edad aprendió a caminar de rodillas utilizando unos zapatos especiales para tener soporte.





 

Lamentablemente, Cai continuó teniendo dificultades en su vida y cuando tenía 12 años tuvo que abandonar sus estudios puesto que su papá falleció y su familia se enfrentó a muchos problemas económicos en su natal Meishán, en la provincia de Sichuan.

Luego del fallecimiento de su padre, Cai comenzó a trabajar para poder ayudar a su mamá y a sus hermanas menores y tuvo varios empleos en oficinas administrativas, trabajos de agricultura en el campo y también trabajó como vendedora. 





 

En la actualidad, Cai continúa realizando algunas labores de campo para su alimentación y para el cuidado de su mamá, quien pasa de los 100 años, y con mucha dedicación y amor se encarga de todas las necesidades de su progenitora.

Al respecto, en la entrevista relató que aunque a muchas personas les parece algo increíble, ella lo hace por amor: “no es gran cosa. Ella es mi madre. Ella me dio la vida y me crió. ¿Quién puede cuidar de ella, sino yo?”, concluyó.