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Pareja se casa entre la frontera de Canadá y Estados Unidos para que la abuelita de 96 años pueda acudir

Encontraron la manera de estar juntos para celebrar el matrimonio.

Para quienes viven entre la frontera de Estados Unidos y Canadá es muy común que visiten las ciudades aledañas de cada lado, sin embargo con la llegada de la pandemia se cerraron las fronteras y algo que era muy cotidiano para los ciudadanos de estos países cambió por completo.

Un ejemplo de esto ocurrió con Karen Mahoney, quien nació y creció en la provincia de Quebec en Canadá pero al estar radicada en el estado de Nueva York en Estados Unidos, ya no podía visitar a sus familiares en Quebec como solía hacer cada semana y durante más de 18 meses no pudo verlos debido a las restricciones establecidas por la pandemia.





 

Esta separación fue muy difícil para Karen pero afortunadamente contaba con el apoyo de su novio Brian Ray de Nueva York, a quien conoció cuando eran niños y él le enseñó a esquiar. Luego de 35 años de amistad, los dos se enamoraron y posteriormente Brian le propuso matrimonio en una pista de esquí.

En una entrevista con el medio CBS News, Karen relató al respecto y dijo: “No queríamos esperar y tener un compromiso prolongado. Estamos tan enamorados que no podíamos esperar otro día más para casarnos. Así que lo planeamos para septiembre con la esperanza de que la frontera estuviera abierta”.





 

Posteriormente, la pareja se enteró el 21 de agosto que las fronteras permanecerían cerradas para la fecha de su boda el 25 de septiembre, lo cual significaba que la familia de Karen no podía estar presente para la boda. “El COVID ha golpeado fuerte. Me dolía no haber podido abrazar (a mi familia) por 18 meses”, expresó la mujer.

Por fortuna, un amigo de Brian que trabaja como agente de la patrulla fronteriza organizó una forma para que la familia de Karen pueda estar presente en el matrimonio y realizaron la ceremonia justo en la frontera de Estados Unidos y Canadá, y también se encargó de todos los detalles con sus compañeros de trabajo para que todo salga bien.





 

De esta manera, la boda de Karen y Brian se llevó a cabo en el cruce fronterizo de la línea Jamieson entre Burke, Nueva York y Quebec, Canadá, y la pareja pudo intercambiar sus votos desde el lado estadounidense junto a la dama de honor de la novia y el pastor que dirigió la ceremonia, mientras que los padres de Karen y su abuelita de 96 años presenciaron la boda desde el lado canadiense.

“Mi abuela estaba muy emocionada. Solo la he podido ver una vez en dos años. Fue muy emotivo, las dos lloramos y ella me dijo después que presenciar el día más feliz de mi vida es un momento que nunca olvidará”, comentó la novia.

Al día siguiente, la pareja celebró su matrimonio junto a los demás invitados y aunque no se esperaban que así sería su boda, consideran que fue única y especial. “Me casé con la mujer más hermosa del mundo dos días seguidos”, concluyó Brian.