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Restaurante peruano prepara exquisitos menús gratis para perritos callejeros

Cada día al finalizar la jornada laboral, alimentan a los perros sin hogar que viven cerca del negocio.

Gerardo Reyes Ortiz es un defensor de los animales en situación de calle y también es el propietario del Restaurante Ajilalo ubicado en Lima, Perú, donde combina sus dos pasiones ofreciendo diversos platos de comida típica peruana y brinda ayuda a los perros sin hogar que viven en las inmediaciones de su restaurante.






‘Lalo’ como es conocido el propietario, tiene un gran compromiso con los perritos y es por eso que al final de cada día de trabajo, colecta las sobras de los alimentos y prepara un menú especial para que los perros sin hogar que viven cerca de su negocio puedan recibir comida preparada con amor.

Adicionalmente, Lalo suele escribir algunas publicaciones en las redes sociales de Restaurante Ajilalo para compartir la evolución de los perros que van con frecuencia a su local, ya que en muchas ocasiones los animales que viven en la calle pasan por adversidades y por varios días no reciben ningún alimento y ante esta situación, el joven desea ayudar a generar conciencia sobre el impacto que puede tener brindar comida para la vida de estos animalitos.






Algunas de sus publicaciones de Facebook se han viralizado alcanzando más de 75.000 me gusta, como una que mostró la tierna imagen de un perrito que esperaba pacientemente para recibir sus alimentos. En la publicación describió: “Él es nuestro nuevo cliente. Siempre llega 1 hora antes de cerrar el local. Bien sentadito espera educado. Ya le estamos haciendo su comida”.

Por otra parte, Lalo también enfoca sus publicaciones para promover a que más personas se sumen a este tipo de ayuda: “En este invierno que está súper fuerte, si tenemos la oportunidad de ayudar algún animalito de la calle, hagámoslo. Se los prometo que esta sensación o sentimiento de ayudar es único. En el Restaurante Ajilalo tratamos de ayudar con un granito de arena, por más que la situación no sea buena para muchos de nosotros, estoy seguro que podemos hacer un pequeño esfuerzo. Juntos podremos hacer maravillas”, escribió el propietario.





 

Adicionalmente, el propietario ha escrito varias publicaciones agradeciendo a todas las personas que lo apoyan con su labor y espera que su historia pueda ser un buen ejemplo para promover la empatía por los animales, siguiendo el lema: “Quizá no podemos cambiar el mundo, pero sí podemos cambiar el mundo de un perruno”.