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Tras sufrir discriminación racial, mujer de 94 años cumple su sueño de lucir un vestido de novia

Cuando se casó en 1952 no pudo usar el traje debido a que no la dejaban entrar a las tiendas de vestidos por su color de piel.

Martha Mae Tucker es una mujer de 94 años originaria de Birmingham, Estados Unidos que siempre soñó con lucir un vestido de novia, sin embargo cuando se casó en el año 1952 no pudo comprar uno, ya que en el estado de Alabama estaba prohibido el ingreso de personas afroamericanas a diversos establecimientos, entre esos las tiendas de novias.






Aunque Martha tenía la ilusión de casarse con un vestido de novia, tuvo que resignarse a las leyes del estado y en una entrevista con el medio Newsweek la estadounidense recordó que “ni siquiera pensaba en comprar un vestido de novia, porque sabía que no podía entrar al establecimiento”. 

Ante la situación, Martha tuvo su boda sin el vestido tradicional y después formó una bella familia con cuatro hijos. Durante ese tiempo, la estadounidense trabajó en varias áreas como: ama de llaves, en el departamento de nutrición de un establecimiento educativo, dio clases de canto y también fue parte de grupos de gospel. Adicionalmente, en 1963 Martha se convirtió en trabajadora electoral y continuó con esta labor durante 57 años hasta las elecciones del 2020, cuando se jubiló.






Por otra parte, la nieta de Martha, Angela Strozier, mencionó en la entrevista con Newsweek que su abuela siempre ha sido una mujer muy generosa, por lo que cuando se enteró de la historia de discriminación que había pasado durante los 50s, decidió contratar a una maquilladora profesional y reservar una hora en una tienda de novias, para que su abuelita pueda probarse vestidos.

Al respecto Angela compartió en su cuenta de Facebook que el 3 de julio del 2021, su abuelita y ella estaban viendo la escena de la boda de la película “Coming to America” cuando Martha le dijo: “Siempre quise probarme vestidos de novia. Cuando me casé, no tuve uno”. 





 

Posteriormente, Angela contactó a varios de sus primos y demás familiares para contarles que quería hacer algo especial para su abuelita. “Quería que entendiera que un sueño aplazado no tenía por qué ser negado… Cuando nos confiesa que desea hacer algo, intentamos hacer realidad su deseo”, mencionó en la entrevista.

De esta manera, Angela llevó a su abuela a una tienda de novia y junto con sus familiares vieron como la ilusión de un momento tan anhelado llenaba de brillo los ojos de Martha, quien se mostró inmensamente feliz probándose los vestidos de novia, mientras sus familiares resaltaban lo hermosa que se veía.