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México reemplazará 16 millones de toneladas de maíz transgénico por maíz nativo

Desean proteger la diversidad de los maíces nativos en el territorio nacional.

El gobierno del Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, anunció la decisión de la eliminación gradual del agroquímico más utilizado para la producción actual del maíz y prohibir el maíz transgénico, para priorizar la salud de los habitantes, así como proteger las distintas variedades de maíces nativos.





 

Desde el 2013 varias organizaciones campesinas y ambientales habían extendido sus reclamos al gobierno mexicano para detener el uso de glifosato para la producción de maíz e incluso realizaron una importante campaña llamada “Sin Maíz No Hay País” en la que explicaban los efectos negativos que tiene el uso de este agroquímico para la salud de las personas, así como para los animales; y también resaltaban los riesgos de la pérdida de la diversidad de maíces nativos en México.

Ante esta situación, el presidente mexicano López Obrador decidió escuchar el reclamo y estableció como fecha límite el último día de su mandato para cumplir con la prohibición de los maíces genéticamente modificados. 






Además, hasta esa fecha los organismos estatales mexicanos comenzarán a aplicar las medidas de sustitución gradual del uso, adquisición, distribución, promoción e importación del glifosato, así como de otros agroquímicos que lo contengan.

De esta manera, la decisión del presidente mexicano reconoce que “en los últimos años, distintas investigaciones científicas han alertado que el glifosato tiene efectos nocivos en la salud, tanto de los seres humanos como en algunos animales”. Y según precisó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), “el glifosato se absorbe fácilmente por vía oral, tracto digestivo y en baja medida por vía cutánea”. 





 

Adicionalmente, las organizaciones de la campaña Sin Maíz No Hay País buscan promover técnicas agrícolas sostenibles y la agricultura ecológica a través de la protección de la agrodiversidad y la conservación del suelo. 

Por otra parte, los organizadores de la campaña agradecieron a todos los involucrados que apoyaron “la lucha por hacer realidad este decreto” que estableció la prohibición del uso de glifosato y el maíz transgénico. Además, calificaron este logro como “un paso más a la verdadera soberanía alimentaria en México… Este decreto contribuye a la protección del maíz nativo, de las comunidades indígenas y campesinas, así como a nuestra riqueza biocultural y nuestro patrimonio gastronómico”, concluyen.