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Gorila falleció en los brazos del cuidador que la rescató hace 14 años: “Fue un privilegio cuidarla”

Después de más de una década juntos en el santuario, falleció en sus brazos sintiendo su amor incondicional.

Andre Bauma es uno de los colaboradores del “Proyecto Gorilas Huérfanos” del Parque Nacional Virunga en la República Democrática del Congo, y en el 2007 salvó a una pequeña gorila de tan solo dos meses de nacida que fue encontrada aferrada a su mamá quien lamentablemente había fallecido a causa de un disparo, y ante la situación el guardaparques hizo todo lo posible para protegerla y después se encargó de todos sus cuidados hasta su fallecimiento luego de 14 años.





 

Con el paso de los años Andre formó un maravilloso vínculo con la gorila a quien bautizó Ndakasi, y según el sitio web del Parque Nacional Virunga cuando los guardaparques la encontraron ella estaba muy deshidratada, estaba en estado de shock y muy asustada: “Andre Bauma fue llamado para intentar mantenerla viva durante la noche, aunque nadie pensaba que ella iba a sobrevivir. En medio de una tormenta de lluvia torrencial que duró toda la noche, Andre sostuvo fuertemente a la bebé Ndakasi y la apoyó sobre su pecho para mantenerla caliente y darle consuelo. Milagrosamente, ella sobrevivió y creció para ser una adolescente feliz, saludable y bulliciosa”.

De esta manera, Ndakasi fue parte del Proyecto Gorilas Huérfanos y vivió junto a otros gorilas en un santuario donde recibió todos los cuidados de Andre, su persona favorita, y también de los demás guardaparques y veterinarios del Parque Nacional Virunga que según su sitio web es “la única instalación del mundo para gorilas de montaña huérfanos”, y este centro de cuidados cuenta con “personal experto que brinda atención diaria a los huérfanos, que fueron separados de su familia debido al impacto de la caza furtiva”.





 

Adicionalmente, en el Centro Senkwekwe del Parque Nacional Virunga tiene un ecosistema boscoso donde los gorilas huérfanos pueden estar en un espacio natural y los guardaparques se encargan de sus cuidados, formando vínculos muy importantes donde se sienten amados y seguros, tal como ocurrió en el caso de Ndakasi, quien también se hizo famosa hace unos años atrás, por una fotografía que se hizo viral en la que está junto a otro gorila e imitan la postura de dos cuidadores mientras se toman una selfie.





 

Aunque Ndakasi se llevaba muy bien con los demás gorilas huérfanos y con los cuidadores del santuario, su persona favorita continuó siendo Andre alrededor de los años y por esto, cuando enfermó él se encargó nuevamente de protegerla para darle todo su amor en sus últimos meses de vida. 

Lamentablemente, Ndakasi falleció luego de 14 años y lo hizo en los brazos de Andre, quien expresó en un comunicado público del Parque Nacional Virunga que: “Fue un privilegio apoyar y cuidar a una criatura tan cariñosa, sobretodo sabiendo el trauma que sufrió Ndakasi a una edad tan temprana. Se podría decir que salió a su madre, Nyiransekuye, cuyo nombre significa ‘alguien feliz de acoger a los demás’ “.

De esta manera, el cuidador y los demás guardaparques se despidieron de Ndakasi y aunque su pérdida fue muy dolorosa, continúan con su labor de proteger a los gorilas huérfanos para generar consciencia sobre el terrible daño que causa la caza furtiva para miles de animales que pierden a sus progenitores.