Skip to content

Economía digital, clave del crecimiento mexicano

La economía digital es un concepto que, a pesar de que venía siendo utilizado cada vez con mayor asiduidad durante los últimos años, ha experimentado un importante auge en gran parte debido las necesidades derivadas de la pandemia, al fin y al cabo en México y el resto del mundo millones de trabajadores tenían que permanecer confinados en sus casas, pero no por ello debían estar ociosos, no en vano las ya no tan novedosas nuevas tecnologías como internet o la informática ya permiten trabajar desde cualquier lugar, y lo que hasta hace un año y medio parecía una utopía -o distopía, según como se mire, ya que para muchos trabajadores el salir de casa suponía un descanso-, el teletrabajo, ya era posible, y es cierto, pero la economía digital es mucho más y su impacto en la economía cada vez será mayor, abarcando más sectores que el financiero y suponiendo un impacto para las personas que va más allá que teletrabajar desde casa.

 

La carrera de la economía digital

 

Le pese a quién le pese parece indudable que el mundo avanza a paso firme por la senda de la economía digital, la cual a pesar de mantener lazos y semejanzas con sectores tradicionales también supone importantes cambios, y los países que se queden atrás en la carrera por implantarla con éxito en su territorio podrían pagarlo caro.

 

Aunque a priori podría pensarse que la economía digital afecta solamente o de forma mayoritaria a grandes empresas o a estructuras estatales, esto no es ni mucho menos cierto, ya que actividades como el comercio digital están abiertas a todo tipo de personas, e incluso pequeños artesanos que antes no podrían vivir de sus habilidades ahora disponen de una plataforma que les conecta con millones de potenciales clientes, estén donde estén tanto vendedor como cliente, algo que se va a potenciar más cuando los drones de reparto se generalicen.

 

Además la economía digital es el instrumento ideal para que el proverbial ascensor social funcione de forma cada vez más eficaz, dado que convierte a la innovación en uno de sus ejes principales. Si se tiene una buena idea y, por qué no decirlo, disposición y un espíritu lo suficientemente fuerte se puede sacar adelante una idea disruptiva y millonaria, de hecho las nuevas tecnologías tan asociadas a la economía digital han dado a luz proyectos como PayPal y Tesla, ambas procedentes de un mismo progenitor, Amazon, plataforma que a su vez es utilizada por millones de pequeños comerciantes para que su negocio tenga una proyección mundial. Facebook ahora mismo ha apostado su futuro a la creación del Metaverso, una suerte de realidad virtual y paralela a la realidad física que sin embargo aspira a estar profundamente entrelazada con la economía real, al fin y al cabo, si se puede teletrabajar desde casa, ¿por qué no hacerlo desde un mundo virtual?

 

Otra de las características más importantes de la economía digital es el papel del consumidor, ya que por sus propias características permite un feedback sin precedentes, algo que quizás todavía no hayamos logrado gestionar del todo correctamente dando lugar a errores comerciales como que las empresas saquen a la venta productos que no tenían demanda real por culpa de campañas infladas artificialmente en las redes sociales, al fin y al cabo hoy en día apoyar una causa es tan fácil como pulsar un “me gusta” o dar a retweet, reduciendo la implicación real a su mínima expresión.

 

Por lo tanto, como se ha visto no hay que reducir la economía digital a las actividades más evidentes como la banca online o al trading online con brókeres como Plus500, ya que a pesar de que efectivamente son servicios financieros totalmente virtuales y eliminan barreras y facilitan la operativa  -lo cual no debe hacer olvidar el riesgo que implica toda inversión, especialmente si se trata de trading con apalancamiento-, suponen una parte minúscula de lo que supone la economía digital, y además, en el caso de la inversión con un bróker online, afecta a esa parte de la población, relativamente pequeña en términos absolutos, que está lo suficientemente interesada en este tipo de actividades financieras, ya que requieren un compromiso de tiempo y dedicación que no todos están dispuestos a aceptar.