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Esta comunidad indígena es la primera en producir marihuana medicinal autorizada

Sin duda esto podría cambiar el rumbo de su economía para bien.

El gobierno federal colombiano ha autorizado a los pueblos indígenas Misak (también conocidos como guambianos) a producir marihuana medicinal. Originarios de la región del Cauca , en los Andes colombianos, los indígenas formarán una sociedad para la fabricación de la planta de medicamentos cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC).

El Ministerio de Justicia de Colombia ha autorizado a los indígenas guambianos a cultivar marihuana en sus tierras. La batalla para conseguir la licencia tomó trabajo. Se recaudaron más de 1 millón de pesos colombianos para cubrir los asuntos legales involucrados en el proceso.





Ahora, los Misak formarán Sociedad Pharma Misak Manasr. ‘Manasr’ significa “planta inmortal que conecta a los seres humanos con los seres medicinales”. Serán más de 600 misaks, campesinos y colombianos de origen africano involucrados en la propuesta , que tiene como objetivo reactivar económicamente la vida de estas comunidades y propiciar la posibilidad de paz en un país muy afectado por la guerra contra las drogas.

“Para nosotros el proyecto es una gran responsabilidad, pero también una esperanza para nuestra gente y una oportunidad de trabajar por la paz. No somos una gran empresa, pero estamos convencidos de que es necesario darle a las comunidades la posibilidad de participar en estos proyectos y en esta industria, que pronto será la segunda fuente económica más grande del país ”, dijo Liliana Pechené, líder indígena misak. a El Tiempo.





La región del Cauca, donde se ubica la comunidad indígena, está marcada, al igual que gran parte del territorio colombiano, está marcada por la guerra en la que el país se ha visto envuelto desde la década de los 80 por las drogas. Las FARC (que hoy están en paz con el gobierno de Bogotá) y el ejército entablaron un conflicto interminable por conquistar el poder central del país.

La legalización de la producción de marihuana medicinal es un signo de paz para el pueblo colombiano y un signo de esperanza para el campesinado. El Misak Manasr dijo que quiere expandir el proyecto y ya se asocia con otras comunidades indígenas para expandir la producción de marihuana medicinal en el país. La idea es convertirse en exportador de cannabis para todos los mercados del mundo.





“Este es un espacio para brindar el conocimiento que tenemos sobre el cannabis. Queremos compartir su importancia y la oportunidad que esta planta brinda a las personas para salvar sus vidas. Queremos mostrar la esencia de esta planta a la sociedad ”, agregó  Luis Enrique Ulluné, también líder indígena y coordinador del proyecto.