Skip to content

Repartidor de paquetería rescata a gran danés que era piel y huesos. Ahora luce irreconocible

Gracias a este hombre, el perrito tuvo una transformación increíble.

Tener una mascota es una gran responsabilidad debido a que necesitan cuidados básicos como una buena alimentación, vacunas, protección y atención. No todas las personas son aptas para tener una mascota y lamentablemente eso afecta a los animales.

Muchas familias muestras una conducta desinteresada con los animales, algunas veces pueden llegar a maltratarlos. El maltrato no solamente es agresión física, no alimentarlos adecuadamente, tenerlos atados con sogas o cadenas en espacios a la intemperie y no cuidar de su salud, es maltrato animal.





Afortunadamente para algunos de estos animales, siempre hay un buen samaritano dispuesto a rescatarlos. Muchos perros se han salvado de seguir teniendo una visa horrible solo porque alguien nota que la mascota se encuentra en una situación de maltrato y decide hablar a las autoridades pertinentes.

Un gran danés llamado Phoenix fue uno de estos afortunados. Su rescatista fue un conductor de la empresa de paquetería UPS llamado Gavin Crowley.





Mientras Gavin realizaba algunos repartos en su ruta, se dio cuenta de algo que nunca había notado antes: en el patio de una de las casas había un gran danés que era solo piel y huesos. Le rompió el corazón ver que el animal se encontraba en semejante estado.

El perro se encontraba atado a una caseta con una cadena corta, sin comida ni agua. Gavin supo en ese momento que si no fallecía por el calor, el perrito fallecería por la desnutrición o la deshidratación, por lo que decidió actuar rápidamente.

Llamó a la Sociedad Protectora de Animales y puso una denuncia. Phoenix fue rescatado y la familia responsable del animal tuvo que enfrentar cargos por maltrato animal. Cuando el can fue llevado al veterinario pesaba tan solo 31 kilos.





Después de 7 meses, Phoenix pasó de 30 kilos a 70 kilos, ni siquiera se parecía al perro que Gavin había rescatado. Durante su recuperación, los veterinarios se dieron cuenta que había perdido la visión en un ojo, totalmente sordo y que había perdido parte de una oreja.

Phoenix estuvo recuperándose durante meses antes de que fuera adoptado por una familia amorosa que le brinda todas las atenciones que sus antiguos dueños le negaron.





Hoy en día, Phoenix tiene una vida llena de amor, la cual es gracias a Gavin quien decidió actuar para rescatarlo.